¡¿Comienza la pasión?!

por | agosto 15, 2018

El 9 de agosto marcó el inicio de una nueva edición de la Serie Nacional de Béisbol (SNB) y como se esperaba, los mismos defectos que año tras año se señalan y quieren solucionar saltan a la vista de cualquier aficionado.

La calidad decae, los estadios se ven vacíos, el descontrol de lanzadores aumenta y los bateadores lucen cada vez más desajustados y menos oportunos. Estos factores propician que los apasionados casi no sientan deseos de sentarse en las gradas durante tres horas o más, a observar base por bola tras pelotazo y de vez en cuando otra base por bola.

Son menos los pequeños que se interesan por jugar con un bate y una pelota, ahora corren durante 90 minutos tras un balón pues despierta más adrenalina en las pantallas y requiere de menos recursos a la hora de jugar en el barrio; y la mayoría de aquellos que se estimulan y avanzan por las categorías inferiores, culminan sus carreras profesionales en ligas foráneas y en ocasiones no pasan ni por la SNB.

Para los que aún aman y sienten por el beisbol cubano, esos que a pesar de todo inventan cualquier excusa para acercarse al estadio (como yo), les resulta doloroso no tener posibilidades de hacer nada por mejorar las condiciones de nuestra pasión, pero se refugian en los destellos de felicidad que cada año sirven de aliciente durante toda la temporada.

Tal es el caso del buen inicio de equipos clásicos de nuestro país como son Villa Clara e Industriales, la excelente actuación del joven lanzador Norge Carlos Vera, hijo del gigante Norge Luis Vera o el auge de provincias prácticamente noveles en la SNB como Artemisa que también inició con paso arrollador.

Necesitamos de más incentivos como estos, de equipos con mayor calidad, de atletas jóvenes que no se marchen por problemas económicos o simplemente por probar que su talento les alcanza para hacerse de un nombre en la MLB. Necesitamos de un béisbol renovado, nuevos modos de hacer, de profesionalismo, de menos equipos, de una liga de desarrollo, de motivar a los jugadores con algo más que una ineficaz Serie Triangular o el equipo Cuba B para ganarse un viaje a Holanda.

Varias son las opciones o no, pero lo cierto es que el béisbol tiene que sentirse con más ganas, tiene que retumbar más en el corazón de todos los cubanos, tienen que renacer esas ansias por que comience la pasión.

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